A principios del siglo XX, Eusebi Güell fundó, en el Clot del Moro, la primera fábrica de cemento Pórtland de Cataluña. El carbón que alimentaba los hornos se extraía de las minas de Catllarás. Esta explotación minera estaba algo lejos del núcleo habitado más cercano lo que llevó al empresario a encargar a Antoni Gaudí la construcción de un edificio que sirviese de vivienda a trabajadores e ingenieros.

Mientras se llevaba a cabo este proyecto, Antoni Gaudí se alojo en casa de la familia Artigas, propietarios de una fábrica textil. Como agradecimiento por la hospitalidad recibida, Gaudí regaló a la familia el diseño de un jardín para unos terrenos que la familia tenía justo delante de la casa y la fábrica. Así fué como nacieron los Jardines Artigas.

Estos jardines se encuentran próximos a La Pobla de Lillet, población del Berguedà entre Guadiola y Castellar de N’Hug. A los jardines se puede acceder a pie o subiendo al Tren del Ciment (cemento), un tren turístico que funciona durante parte del año. Desde la población no hay pérdida están muy bien señalizados.

Son unos jardines de tipo naturista donde la piedra y el agua se funden para formar un conjunto la mar de pintoresco. Como en casi todas las composiciones del famoso arquitecto modernista los elementos diseñados tienen mucho que ver con la naturaleza, en esta ocasión Gaudi no lo tuvo nada complicado ya que estos jardines se situan en un paisaje de gran belleza y atravesados por el curso alto del rio Llobregat.

Tuve la ocasión hace ya algunos años de visitar este espacio en un par de veces, por aquel entonces el acceso a estos jardines era libre o almenos yo no pague ningún tipo de entrada por acceder, también es cierto que entonces el estado del lugar dejaba un poco que desear, estaba algo sucio y descuidado. Actualmente es necesario comprar una entrada, ya sea individual o combinada con el tren, para acceder a estos jardines así que es conveniente informarse antes de precios y horarios. En los días que los jardines se encuentran cerrados se obtiene una visión general desde la parte de arriba, justo donde se encuentra la taquilla.

El acceso controlado tiene sus ventajas y sus inconvenientes por un lado los jardines lucen un aspecto muy cuidado pero por otro están algo masificados lo que le resta encanto, no os dejéis engañar por las fotos para hacerlas sin que saliese gente tuve que armarme de paciencia. Aún así es un lugar agradable y curioso y a tener en cuenta si se va por la zona.

Es un lugar interesante para visitar con niños ya que hay diferentes espacios donde jugar a encontrar elementos característicos del arte de Gaudí. Encontrar los animales que el arquitecto escondió en el conjunto puede ser una buena opción para amenizar la visita.

Siempre podéis ampliar información en los siguientes enlaces:

Los jardines estuvieron abandonados durante 50 años, publicado en El País.

Jardins Artigas: en busca de figuras escondidas en el blog YoumeKids

Anuncios